jueves, marzo 29, 2012

El peor año para el empleo público


Unos lo llaman congelación, y otros, recorte drástico. Cuestiones semánticas aparte, la realidad del empleo público en 2012 será igual de dura para los miles de opositores que en toda España esperan conseguir una plaza de funcionario en la Administración.


A la espera de cerrarse los datos definitivos, la Administración central convocará menos de 3.200 plazas este año, ninguna nueva. Todas corresponderán a procesos de contratación aprobados en 2011 o años anteriores y a la tasa de reposición del 10% en cuerpos muy concretos (fuerzas de la Seguridad del Estado, policía autonómica, lucha contra el fraude fiscal y laboral, y funcionarios docentes y del Sistema Nacional de Salud). Es decir, de cada 100 funcionarios que causen baja en estas áreas, solo se podrá reemplazar a 10.

La convocatoria de la Administración general podría situarse en torno a las 3.000 plazas, lo que supondría un recorte del 7% respecto al año pasado y un 42% sobre 2010, cifras que, según el secretario de Estado de Administración Pública, Antonio Beteta, responden al “incremento insoportable en términos financieros” del número de funcionarios. “Desde 2004, el conjunto de empleados públicos creció un 12,3%. Solo en 2005, su masa salarial fue de casi 125.000 millones de euros. La senda de crecimiento ha sido tremenda; ahora toca revertir esa política”, explica.


Las comunidades autónomas son precisamente las que dan trabajo al mayor número de empleados públicos. Del total de casi 2,7 millones de funcionarios en nómina el año pasado, el 50% se encontraba en la Administración autonómica; el 22%, en la estatal, y el resto, en la local (24%) y en Universidades (4%).
País Vasco, Cantabria, Andalucía y Madrid serán, de momento, las únicas comunidades que convocarán oposiciones en 2012, en concreto en educación. Andalucía y País Vasco adelantaron al pasado diciembre la aprobación de las plazas de 2011 para esquivar el Real Decreto 20/2011, que reduce la posibilidad de nuevas convocatorias. Ambas comunidades afirman que seguirán adelante con sus planes de ofertar un total de 2.920 plazas docentes. El Ministerio de Hacienda revisará esta decisión para asegurarse que cumple con las restricciones presupuestarias.
Vía: Diario El País

lunes, marzo 05, 2012

Oposiciones, cuatro aspectos claves para prepararlas


En época de crisis aumenta el número de personas que se presenta a una oposición. Si se consigue una plaza, los afortunados se asegurarán un empleo o, en otros casos, tendrán la opción de formar parte de una bolsa de trabajo a la cual las instituciones recurren para cubrir bajas o puestos con carácter temporal. Una de las claves del éxito es la preparación previa, ya que de ella dependerá en gran medida el resultado. Los cuatro aspectos fundamentales son: informarse de la convocatoria, conseguir el temario de la oposición, revisar exámenes anteriores para familiarizarse con ellos y cumplir los requisitos exigidos, en cuanto a titulación o formación.


Cada vez más personas se plantean las oposiciones como medio para lograr un puesto de trabajo. Con la tasa de desempleo en aumento, aprobar estos exámenes se convierte en la meta de ciudadanos en paro o que quieren mejorar su estatus profesional. Sin embargo, a la par que aumenta el número de interesados, descienden las plazas ofertadas. El éxito de esta propuesta depende de varios factores, pero hay cuatro aspectos claves que se deben recordar.



1. Informarse de la convocatoria de oposición

En el BOE se publica la convocatoria de oposición, junto con el temario
El primer paso para inscribirse en una oposición es conocer su convocatoria. El Boletín Oficial del Estado es una fuente de información fundamental, aunque diversas páginas web cuentan también con buscadores de oposiciones, muy prácticos para acceder a esta información.
Conocer las diferentes convocatorias permite establecer prioridades: qué vacante interesa más. Por otro lado, aunque la convocatoria de oposiciones ha descendido, puede ocurrir que una misma persona se interese por varias convocatorias y que estas coincidan en fechas. Si los exámenes se realizan el mismo día, habrá que elegir entre todas.

2. Conseguir el temario de la oposición

Estudiar el temario de cada oposición es fundamental. Por ello, es indispensable conseguir la materia por la que se preguntará en las pruebas. Es habitual que si se acude a una academia para preparar los exámenes, en el centro entreguen todos los apuntes necesarios.
En la propia convocatoria publicada en el BOE se especifica el temario de cada oposición. A menudo se editan manuales con los temas de los exámenes, pero en ocasiones, los opositores deben hacerse con los temas por su cuenta. Internet es una fuente muy importante de recursos. Algunas páginas web están especializadas en áreas concretas de oposición.

3. Revisar exámenes anteriores

Nada mejor que contar con exámenes de convocatorias anteriores para conocer las preguntas y los aspectos a los cuales se da más importancia. En las academias se facilitan exámenes para practicar y poner a prueba el conocimiento de cada uno de los temas.
Conviene familiarizarse con los exámenes tipo test e intentar realizarlos en el mismo tiempo del que se dispondrá en la prueba. La preparación ha de ser lo más real posible para lograr un resultado óptimo el día del examen. Algunos test son específicos, referidos al contenido del temario (sanidad,administrativo, etc.), mientras que otros, como los test psicotécnicos, son generales.

4. Cumplir los requisitos de formación

Para presentarse a las oposiciones es necesario cumplir unos requisitos. En ocasiones, se exige contar con una titulación específica o formación en un campo concreto. Otras veces, es necesario obtener ciertos certificados que acrediten el dominio de un área, como el uso de tecnologías de la información.

Quién oposita

El perfil del opositor ha cambiado. Si antes eran las personas más jóvenes (entre 18 y 25 años) quienes se decantaban en mayor medida por esta opción, ahora la edad media ha aumentado (entre 26 y 35 años). Por sexo, ellas son mayoría.
Entre quienes opositan, hay tanto personas desempleadas que buscan un trabajo como personas empleadas que aspiran a conseguir un mejor puesto. No obstante, ser opositor es casi una profesión, ya que a menudo exige dedicar varias horas de estudio cada día y acudir varios días a la semana a una academia. Estos centros se caracterizan por ayudar al opositor con la materia de estudio, resolver dudas e informar de cualquier cambio en la convocatoria.
Vía: Eroski Consumer