lunes, diciembre 07, 2009

Buenos habitos de estudios en unas oposiciones

Éstos son algunos de los hábitos que determinan una buena FORMA DE ESTUDIAR, hábitos aconsejables que favorecerán el aprovechamiento del tiempo empleado.
Intentar estudiar siempre en el mismo sitio y que éste no se utilice para otra cosa que no sea el estudio (por ejemplo, no estudiar en la cama ni en el sofá desde donde se ve la televisión). Crearemos un espacio de trabajo propio.
No estudiar más de dos horas consecutivas. Al menos en ese tiempo tenemos que hacer una pausa, para despejarnos, realizando ejercicios de estiramiento (espalda, lumbares, brazos, ojos, etc.).
Subrayar los temas (a ser posible con tinta fluorescente de color claro) de tal forma que lo subrayado tenga una coherencia interna y pueda ser vertido por el opositor en los resúmenes, a tenor del tiempo del que dispone para cada prueba.
Hay que evitar memorizar datos secundarios, yendo a lo esencial: ideas más relevantes, fechas imprescindibles, etc.
Realizar mapas conceptuales gráficos (esquemas), que permitan una visión sinóptica o panorámica de todo el tema, atendiendo a las relaciones entre las diferentes ideas.
Memorizar lo más importante; lo que no se recuerda, no se sabe.
Realizar una lectura comprensiva de los temas, realizando «aprendizajes significativos» en lugar de «empollar» cosas que no se entienden, pues esto es una tarea inútil.
Estudiar realizando una memorización comprensiva, pues si es verdad que sólo se sabe lo que se recuerda, sólo se sabe bien lo que se es capaz de escribir o exponer oralmente.
Ejercitarse en el repaso de los temas (o de los resúmenes, o los esquemas), «jugando» de vez en cuando a intentar recordar los aspectos fundamentales de un tema que hace tiempo que no estudiamos expresamente. La memoria se potencia ejercitándola frecuentemente.
Fortalecer la propia voluntad así como el autoconcepto. Poco a poco, cuando vayamos viendo que nuestro estudio empieza a dar sus frutos (lo sabremos cuando resolvamos los test sin cometer errores).
Disponer de una alimentación equilibrada, y también evitar, en la medida de lo posible, hábitos no saludables (tabaco, alcohol...).
Es necesario, o muy conveniente, realizar algún tipo de deporte a un nivel medio, que no requiera grandes esfuerzos, pero que sirva para descargar toxinas, «ahorrar» energías y vitalizar el organismo.
Y éstos son algunos de los hábitos perniciosos que debemos evitar:
Estudiar como un «atracón» y abandonar el estudio después. Es mejor ir poco a poco que estudiar mucho «de golpe».
Estudiar en lugares donde se pueda uno distraer fácilmente (con música, en bibliotecas públicas saturadas de gente, viendo la televisión, etc.).
Ensañarse con ideas negativas («me queda mucho», «no me va a dar tiempo», «la gente está mejor preparada que yo», etc.). Hemos de saber que nuestros materiales son de primerísima calidad, ampliamente probados en tribunales y que depende de nuestro esfuerzo poder ganar la oposición.
A continuación te presentamos un fragmento del libro Tú puedes. Manual de automotivación y estrategias de aprendizaje, de Salvador Robles Mira.


Fuente: Editorial MAD

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