lunes, abril 09, 2007

Estudiar,estudiar y estudiar


Aprobar una oposición no es tarea fácil. Las academias dicen que la clave está en la constancia y que hay que invertir, como mínimo, un año en preparar todas las pruebas

Puesto fijo, bastante bien remunerado, 35 horas semanales, jornada continua, pagas extraordinarias, días de asuntos propios --los llamados moscosos--, posibilidades de ascenso en una empresa a pleno rendimiento... No se trata de un anuncio de trabajo al uso, sino de algunas ventajas de las tan codiciadas plazas de funcionario que, año tras año, se disputan cientos de miles de aspirantes. Pero para acceder a una de ellas hay que superar un duro obstáculo: las oposiciones, que habrán de prepararse como mínimo durante un año, asumiendo la posibilidad de no lograr plaza a la primera.
Opositar se ha convertido en una exigente labor que requiere gran sacrificio y constancia. "La clave para superar estas pruebas es estudiar, estudiar y estudiar. No hay más secretos", asegura la responsable de la academia Ados de la capital.
Un año de esfuerzo
Dependiendo de la plaza a la que se opte, el opositor se verá obligado a estudiar hasta ocho horas diarias sabiendo que, probablemente, suspenderá el primer examen y que el esfuerzo le costará, de media, un año de su vida. "Durante todo este tiempo, el aspirante vive pendiente de la lista de admitidos y excluidos, de la fecha de la convocatoria y de los resultados de las pruebas", explican en otra academia especializada en preparar oposiciones.
Entre las desventajas de este tipo de puestos destacan dos: el bajo sueldo de los funcionarios respecto a los de empresas privadas y la enorme competencia que hay por cada plaza, hasta 300 aspirantes. Aun así, en Castellón opositan al año unas 4.000 personas, sobre todo para auxiliares administrativos.
Más competencia
Las plazas de auxiliar administrativo son, sin duda, las más concurridas, pues la formación académica requerida para optar a ellas es menos exigente.
Hay muchos aspirantes que van por libre y también existen algunos tipos de oposiciones para las que no existen academias en Castellón. "No existe ninguna empresa que prepare las pruebas para trabajar en instituciones penitenciarias. Todos los aspirantes deben estudiar en Valencia", explica Miguel Ángel Moro, de UGT.
Otra de las peculiaridades de los opositores de Castellón es que son muy reacios a cambiar de provincia. "Hay muy pocos trabajadores dispuestos a marcharse a Valencia o Alicante. En cambio, para cubrir una plaza en la provincia se presenta mucha gente de Teruel, Albacete o Valencia, y un buen ejemplo es la Ciudad de la Justicia de Castellón", añade el responsable sindical.


Vía: El Periódico del Mediterraneo;

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