lunes, marzo 13, 2006

Aspectos a tener en cuenta en los exámenes orales

1. Antes de un examen oral
·Llegue antes de la hora, tomando un amplio margen para imprevistos de tráfico. Si le toca «cantar» el primero del día, debe llegar con media hora de antelación, aproximadamente. Todos los que se examinen ese día, es conveniente que estén a la hora del comienzo. Tenga en cuenta que algunos opositores no se presentan, y corre el turno; otros, se levantan, y el turno se adelanta; en ambos casos, si no está presente cuando le toque, pasará su turno. Sería una lástima desperdiciar tantos meses de trabajo por un descuido así...
·Relájese para rebajar el nerviosismo, utilizando alguna técnica sencilla, como la respiración profunda.
·Asista al examen de otros opositores para: comprobar la calidad de sus exposiciones, habituarse a la sala, huir de los errores de ellos, imitar sus puntos fuertes, conocer el comportamiento del tribunal (tipo de preguntas que hace, anotaciones, comentarios, actitud, gestos, etc).
· Cuide su presentación personal (vestido, peinado, aseo, etc). Estos factores influyen en la primera impresión del tribunal sobre usted: es el llamado «efecto umbral», que consiste en que la primera impresión que sobre el opositor se forma el tribunal influye en su manera de evaluar toda su exposición (lo mismo ocurre, por ejemplo, en las entrevistas de trabajo). Lo ideal es que su presencia no llame la atención, para que los miembros del tribunal se fijen exclusivamente en su exposición.
· Evite repasos de última hora (en el autobús, en el metro, en los pasillos...). Generalmente, esos repasos tienen un efecto perverso: ponerse más nervioso.


2. Durante un examen oral
· Muestre seguridad en usted mismo y dominio del temario. Seguridad y dominio causan muy buena impresión y alta valoración por los miembros del tribunal. Citar la opinión de autoridades de reconocido prestigio, es importante en las oposiciones a Cuerpos del Grupo A, pero sólo si las conoce de primera mano porque haya leído su obra; en caso contrario, corre el riesgo de emitir una cita incompleta o sacada de contexto. Por lo tanto, si tiene dudas, lo mejor es no citar. Acaso pueda decir: «un sector de la doctrina...». De todas formas, tenga en cuenta que lo más importante es lo que diga, no quien lo diga.
· Capte la atención del tribunal, es decir, consiga que sus miembros sigan su exposición atentamente. Para ello, cuide su dicción, de modo que sea clara, pero no demasiado rápida ni excesivamente pausada. Cambie de tono, pues la monotonía produce somnolencia. Haga leves pausas. Cambie de velocidad (acelere-frene). Enfatize.
· Sea convincente. En el examen oral no basta con decir cosas: hay que «transmitirlas» al que escucha. Para ello: hable con claridad, con el tono de voz adecuado, con decisión, sin rehuir la mirada, con los gestos... Es decir, debe hablar como si fuera el que más sabe sobre el tema, como sugiriendo que sabe más de lo que expone (pero que no se puede extender más, por falta de tiempo).
· Distribuya el tema en el tiempo de exposición. Si se pasa, el tribunal le cortará. Peor aún es que no agote el tiempo: se interpretará como falta de conocimientos sobre el tema. Lo ideal es que ocupe todo el tiempo y que éste no se quede corto.
· No se venga abajo. Tenga en cuenta que los miembros del tribunal no tienen, generalmente, un esquema previo o preconcebido del tema. Por lo tanto, ante un olvido u omisión suyos, no se desanime ni se corte; al contrario, siga adelante y luego (si lo recuerda) se podrá referir a ello.
· Evite dogmatismos. su exposición debe basarse en argumentaciones lógicas, en la autoridad de personalidades en la materia, en experimentos o estudios realizados, etc. ¡No se las dé de «sabelotodo»! Ello provocaría rechazo en los miembros del tribunal.
· No polemice con el tribunal. En la polémica, sólo podría haber un perdedor: el opositor.
· Mire a los miembros del tribunal. La mirada huidiza y cabizbaja sólo revela miedo e inseguridad, que el tribunal valorará negativamente.
· Cuide el principio y el final de su exposición, ya que son los momentos que más influyen en la opinión de los miembros del tribunal. Ello, naturalmente, sin merma de que toda su exposición debe ser convincente.


Vía:Temario-oposiciones.com;blogalaxia, technorati,tags: oposiciones, examenes

No hay comentarios: