domingo, junio 10, 2012

Aprueba unas oposiciones a fiscal con sólo año y medio de preparación


La crisis económica está creando un monstruo que se hace llamar generación perdida y que avoca a más de un 50 por ciento de los jóvenes españoles —según las últimas cifras de Eurostat- a una situación de desempleo. El resto, los que se libran de las colas del INEM, soportan en muchos casos unas condiciones laborales precarias, abrumadas por la temporalidad y en las que el famoso ’mileurismo’ se ha deshecho de la connotación negativa con la nació para convertirse en una ansiada y casi utópica meta. ’Y es la generación más formada’, se oye y lee en cada tertulia y cada periódico. Licenciatura, Master, idiomas, informática… y la cartilla del paro llenando de interrogaciones los años de esfuerzo.
Sin embargo, a veces nos topamos con historias que dicen que estudiar sirve para algo. La madrileña Paloma Goicoechea, licenciada en Derecho y Políticas por la Universidad Autónoma de Madrid en 2010, acaba de batir un récord, el de menor tiempo en superar unas oposiciones a fiscal del Estado. Lo ha hecho en poco más de año y medio. Tiene sólo 25 años.
Goicoechea dice que aún no se lo cree. Que le parecen unas vacaciones antes de volver a los libros en septiembre. Pero sí, tiene un puesto de trabajo. Y de por vida. El pasado 28 de mayo aprobó el último examen de las oposiciones a fiscal del Estado cuando hacía un año y siete meses que se asomó al temario por primera vez.
“Tenía bastante claro que quería opositar”, cuenta Goicoechea, no tanto por la precariedad y estrechez del mercado laboral actual como por gusto. “Probé a hacer prácticas en un despacho de abogados y no me motivó mucho”, explica. Reconoce no obstante que la oposición pública puede ser una alternativa al empleo en la empresa privada que hoy en día no pasa por su mejor momento, especialmente para los jóvenes. Sin olvidar que los recortes en el sector público están incidiendo a la baja en las convocatorias y que hay que tener “la suerte” de vivir con los padres para poder dedicarse a estudiar, Goicoechea señala que “opositar sigue siendo una salida a la crisis para los jóvenes”.
¿Cuáles son las claves para superar una oposición? La precoz fiscal lo tiene claro: “Las claves para aprobar son la constancia, el hábito de estudio, la fuerza de voluntad y muchísimas horas”. Junto a eso, Goicoechea destaca la importancia de trabajar con un preparador. “Estudié con Juan del Moral, que también es fiscal, y eso es fundamental”, asegura y añade que, aparte de preparar el temario, “también te hace de psicólogo, porque estar estudiando tantas horas al día te vuelve medio loco”.
Tan importante como el propio método de estudio y la labor del preparador es la familia, punto de apoyo en momentos de susceptibilidad, según cuenta Goicoechea y aconseja para el momento del examen hacerse con toda la tranquilidad posible y pensar que es un examen más, como los que se practican con el preparador.
“Mi planteamiento fue que cuanto menos tiempo estuviera estudiando esto, mejor, así que preferí pegarme el atracón y hacerlo lo más rápido posible”, explica. “Ha sido mucho esfuerzo… cuando vi que había aprobado reí y lloré a partes iguales”, confiesa la nueva fiscal.
Un año y medio de esfuerzo en el que Goicoechea asegura que su vida personal tampoco se quedó totalmente parada. “Duermo muy poco y eso, en este caso, es una ventaja porque me permitía poder tomarme una cañita después de estudiar y salir algunos viernes”, asegura.
Después del verano, empezará un periodo de preparación de cuatro meses que le permitirá sumar puntos a su nota de la oposición para elegir destino. “Me gustaría estar cerca de la playa, o en la montaña, pero estaré feliz con lo que me toque”. No es para menos. Vía: El Imparcial