sábado, diciembre 17, 2011

Consejos para superar un test psicotécnico

Cualquier demandante de empleo da saltos de alegría cuando le llaman al teléfono móvil y le citan con la empresa en la que ha dejado su currículo. Pero esta alegría desaparece en apenas un segundo cuando sabe que tendrá que enfrentarse a un test psicotécnico, una prueba muy común en cualquier proceso de selección.

Para evitar afrontar con miedo e inseguridad este tipo de pruebas, el Centro de Estudios Financieros CEF ha publicado un decálogo con consejos para saber cómo enfrentarse a un test psicotécnico, ya sea en un proceso de selección o en una oposición. El responsable de estos consejos, Ángel Fernández Muñoz, es profesor de Recursos Humanos en CEF y autor de “Test Psicotécnicos”, libro que va por su sexta edición.

Tal y como explica el experto, “muchos buenos perfiles quedan descartados en las fases iniciales del proceso por no superar los temidos psicotécnicos, a menudo porque incurren en errores que serían fácilmente evitables con un poco de preparación y siguiendo una serie sencillas de pautas”.

Confianza en uno mismo

Para afrontar estas pruebas, Fernández Muñoz aconseja, en primer lugar, ser ambicioso. No hay que olvidar que en el fondo estamos compitiendo con otros candidatos. Hay que ir a conseguir el máximo resultado aunque sepamos que nuestro currículo es brillante.

En segundo lugar, aconseja practicar. Eliminar el factor sorpresa es fundamental y, para ello, lo mejor es practicar los test con la ayuda de diversos ejercicios que están en el mercado. Con la práctica, asegura, los resultados pueden mejorar en torno a un 30%.

El autor también aconseja confiar en uno mismo. La autoconfianza y la autoeficacia van de la mano. No hay que acudir con pensamientos negativos ni sentirse descartado antes de empezar. Lo mejor será controlar los nervios y autoconvencerse de que puede superar el test.

Y, como en cualquier proceso de selección, independientemente del tipo de prueba que nos espere, lo mejor será acudir descansado y relajado. Prohibido el alcohol, el café o la toma de medicamentos antes de hacer el test.

Fernández Muñoz recuerda la importancia de leer y escuchar con atención todas las instrucciones que preceden a cada test para entenderlas correctamente y no cometer ningún error por despiste. Antes de comenzar a responder, es necesario saber qué hay que hacer y prestar mucha atención si hay que contestar sobre una hoja de lectura óptica, ya que es fácil confundirse.

Mejor poco y bien

Pero antes de ponernos a contestar como locos, es aconsejable echar un vistazo general a la prueba. Así nos haremos una idea aproximada de su extensión, contenido y dificultad, lo que nos ayudará a distribuir correctamente el tiempo del que disponemos y acomodar la velocidad de respuesta en función del mismo.

El autor también recomienda trabajar sin interrupciones ni distracciones. Los test de aptitudes tienen un tiempo limitado de realización: hay que comenzar a trabajar cuando nos den la señal y sin perder tiempo. En el caso de que este se cumpla y no nos haya dado tiempo a responder a todas las preguntas, no es motivo de preocupación, ya que los tests están preparados para que sólo un 3% de los candidatos pueda responder a todas las cuestiones.

Si una respuesta se resiste, lo mejor será dejarla. Todas las respuestas tienen el mismo valor e intentar conseguir un punto puede hacernos perder varios. Si al final del ejercicio nos sobra tiempo, podemos intentar resolver las cuestiones que había dejado sin responder.

Cuidado con los fallos. Fernández Muñoz asegura que habitualmente los errores descuentan. Generalmente, cada acierto suma un punto, y cada error resta 0,33 puntos. Por lo tanto, es preferible dejar una pregunta sin responder que responderla al azar.

Por último, debemos ser sinceros en los cuestionarios de personalidad. Estos suelen llevar incorporada una escala de sinceridad y es lo primero que el examinador leerá. Si no llegamos a cierto nivel, no seguirán leyendo el resto de respuestas, ya que considerarán que no hemos sido sinceros y que, por tanto, nuestros resultados no son válidos./Vía: aprendemas.com