sábado, julio 17, 2010

El Supremo anula unas oposiciones

Santiago de Compostela. Hace casi un año que el Tribunal Supremo tumbó las oposiciones que el Gobierno de Fraga convocó en 2001 para cubrir 16 plazas de inspector turístico en la Consellería de Cultura y a las que se habían presentado más de 600 personas. Pese a que conoce la sentencia desde julio de 2009, la Consellería de Facenda decidió ocultar su contenido y posponer su ejecución que pasa por revocar el resultado de la prueba y convocar de nuevo el cuarto examen de aquella oposición. Fue una rueda de prensa del viceportavoz parlamentario del PSdeG, José Manuel Lage Tuñas, la que sirvió para desvelar el fallo del Supremo, un año más tarde.

En su contundente sentencia, la última instancia de la Justicia española establece ni más ni menos que el tribunal que tenía que velar por la pulcritud de las pruebas de acceso a la función pública "se inventó un sistema de calificación que no era el pensado por las bases de la convocatoria".

El fallo concluye además que en el proceso selectivo jugó un papel determinante Jaime Fernández-Obanza, asesor del tribunal que regía la oposición y que antes había sido profesor de varios de los aspirantes que sacaron la plaza de inspector turístico en el centro La Academia. El Supremo establece que esa circunstancia debió obligarle a abstenerse de participar en las pruebas. En lugar de hacerlo, "la intervención del citado asesor en el ejercicio cuarto fue decisiva", dado que fue quien "realizó materialmente el contenido del ejercicio cuarto y asesoró al tribunal en su calificación así como en la determinación de la nota de corte".

Es precisamente ese cuarto examen que ahora se deberá repetir el que se para a analizar la sentencia del Supremo. Pese a que las bases de la oposición reflejaban que el ejercicio debía consistir "en la resolución por escrito de un supuesto práctico relacionado con las materias" del programa, los aspirantes se encontraron el día de la prueba con un examen tipo test.

Vía: El País